miércoles, 25 de mayo de 2011

La vida es un juego


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Hay que tomar riesgos.

Hay instantes que no podemos manejar.

No todo depende de nosotros.

El azar hace su parte, pero requiere de nuestra decisión.

Hace falta un poco de valentía, de riesgo.

Es un riesgo a veces ciego, a veces mínimo, a veces confiado, a veces esperanzado.

Debemos completar todas las fichas.

Cada ficha es única; cada instante es único; cada turno es único.

La derrota es una alternativa tan cierta como la victoria.

De ambas aprendemos.

Completar los casilleros en nuestra misión, pero cada uno tiene un tablero distinto.

El orden lo determina el tiempo; el ritmo lo imponemos nosotros.

Al inicio parece una eternidad; el final se acelera la impaciencia.

Se comparte.

El mayor logro es compartir. Igual que transitar.

El tablero vacío es signo de utopías; lleno, es símbolo de etapas cumplidas.

Siempre hay un casillero difícil, rebelde, ausente, negado.

Pero lo importante es ver el camino recorrido, y no lo que falta.

Algunas veces termina antes de tiempo; otras pateamos o nos patean el tablero.

Pero, a pesar de todo, seguimos.

Porque… LA VIDA ES UN JUEGO QUE MERECE SER JUGADO.

domingo, 1 de mayo de 2011

¿Será así?


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Sí, los límites se van abriendo y las hendijas son cada vez más grandes. Los espacios diminutos por los que espiábamos la libertad se van agrandando y ya la divisamos en el horizonte. Aquello que tanto anhelábamos está bien en frente de nuestros ojos. La visión nos permite distinguir los colores; las formas aún no. Está todo predispuesto para que la liberación sea total: el encuentro con los sueños es casi una realidad…

Sin embargo, por esas cosas inentendibles de la esencia humana, y quizás por haber pasado tanto tiempo en penumbras, todas nuestras energías y ansiedades están puestas en esos bordes irregulares que nos recortan el amanecer de nuestra vida, y no en el mismo inicio del día que se asoma.

Paradójicamente, mientras más nítidos son nuestros límites, más borrosos son nuestros sueños; mientras más perdurables son nuestros márgenes, más efímera es la posibilidad de concretarlos. De esos oscuros marcos conocemos cada detalle, pero mientras más nos centramos en ellos, menos es el tiempo que tenemos para ser libres.

Deseamos eternamente con un nuevo día; ahora que está enfrente, corremos el serio riesgo de dejarlo pasar… ¿será así?

sábado, 23 de abril de 2011

Ser santos


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Santo: Dícese de la persona de especial virtud y ejemplo.

Creer, pero no ser incrédulo.

Confiar en los milagros, pero descartar lo mágico.

Trascender, pero con los pies en el barro.

Anunciar, pero lo que se vive.

Aborrecer la incoherencia, no practicarla.

Condenar las aberraciones, no esconderlas.

Actuar por conciencia, no obedecer ciegamente.

Estar seguros, pero sin descartar las dudas.

Confiar en los cuestionamientos, y buscar respuestas.

No explicar con excusas ni frases hechas; no conformarse con ellas.

Desconfiar de la autoridad, y más si tiene poder.

No buscar el poder, sino combatirlo.

Cuestionar los dogmas, para afianzar la creencia.

No dar nada por supuesto.

Ser como niños: transparentes y alegres.

No delegar, sino ponerse primero.

No sacar rédito, sino ser el último.

No desentenderse, sino atender.

No parecer, sino ser.

No escudarse en un uniforme.

No aferrarse a un mármol, a un color o a un papel.

Combatir las injusticias; no ser parte de ellas.

Luchar contra la muerte, siempre.

Ser testimonio, pero no ficticio ni efímero.

Que “pueden ir en paz” sea el comienzo, no el fin.

Ser autoridad, pero no autoritario.

No pararse en un pedestal.

Engrandecer la dignidad humana.

No ser mercader de las creencias.

No condicionar ni excluir.

No creerse el dueño, nunca.

No acallar, aquietar, apagar.

Buscar la revolución a diario.

Que la causa de la lucha sea el otro, pero en serio.

Evitar los excesos: de oro, de mármol, de poder.

Pedir perdón en directa proporción a las responsabilidades.

Mirar al cielo, pero más a los ojos del otro.

Entrar a un templo, pero más al corazón del otro.

No escudarse en: “Somos hombres imperfectos…”

No aconsejar sobre lo que no se conoce.

Conocer al que se aconseja.

No perder el tiempo.

No privilegiar la forma por sobre lo esencial.

No ser parte de un bando; ser parte de la existencia humana.

Son todos ingredientes necesarios -pero no suficientes- para ser santos.

domingo, 17 de abril de 2011

Paisaje gris


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Quietud. Serenidad. Tranquilidad. Mansedumbre. El fin. El comienzo. La espera. Incertidumbre. Certezas a tientas. Esperanzas. Apegos. Desprendimientos. Luces. Sombras. Tinieblas. Iluminados. Apagados. Donde todo se une. Donde todo tiene sentido. Donde todo ocurre. Desde donde todo nace. Soledad. Necesaria soledad. Inquietante ausencia de ruidos. Por la costumbre de escucharlos. Desconcertante ausencia de colores. Por la necesidad de contemplarlos. Límites difusos. Cortes que se confunden. Agua de vida. Aire de descanso. Ambos vitales. Ambos únicos. Ocasos. Albas. Temores. Deseos. Pérdidas. Posibilidades. Neutralidad. Indecisión. Alegrías. Penas. El bien. El mal. Acogedora frialdad. Metálica calidez. Brillantez…

A veces, los paisajes grises de nuestra vida pueden decirnos mucho. Lo importante es enfrentarlos y apropiarse de sus detalles.

jueves, 7 de abril de 2011

La ramita


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Sólo aquel que lo experimentó algunas vez, lo cree y lo sabe: Siempre, pero siempre, existe aquella ramita que logra sostenernos en medio de las más grises y oscuras tempestades. Siempre aparece en medio de la nada más absoluta. Es la única. Solitaria, resiste para ayudar. Es frágil, anónima, insulsa, diminuta, desnuda, pero igualmente cumple su salvador rol de sostener, elevar, aislar, proteger, cobijar. Sólo se divisa su sombra, que a medida que se extiende se va haciendo más débil aún, más finita, menos resistente. Sin embargo, si decidimos correr el riesgo de llegar hasta la punta, si asumimos la confianza plena que implica morar en ese frágil extremo, habremos ayuda a nuestro destino de salvación. Porque desde allí, desde lo alto, siendo más vulnerables que nunca –por la endeblez de la rama y por nuestra pequeñez ante la tormenta-, podremos volver a ver tierra firme, lugares seguros, primaveras eternas, manantiales de vida. Podremos volver a volar. Y una vez que nos marchemos, la ramita quedará allí, para volver a rescatar a otro que no dude en que siempre, pero siempre, estará para sostenerlo en medio de las más grises y oscuras tempestades.

lunes, 21 de marzo de 2011

Los otoños permanentes


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No es sólo una cuestión del calendario. Todo el tiempo y en toda estación convivimos con otoños permanentes. Se trata de aquellos a quienes algo o alguien los despojó de sus pertenencias, de sus abrigos, de su identidad, de su frutos. Son los que fueron vaciados de cuerpo y alma. Sus hojas se cayeron para siempre. No tienen posibilidad de renovarse… muchos menos de florecer. La carencia es su sello con el que fueron marcados a fuego. Fueron y son plantados en lugares donde menos molesten, incomoden, protesten… donde menos se note. Y si si llegan a mezclar con aquellos que tienen todo, inclusive todo lo que no es de ellos, solamente es para marcar aún más la diferencia, los extremos, las brechas, las rupturas, lo mucho de uno y la nada del otro. Conviven, aunque nunca para encontrarse, sólo para ignorarse.

Estamos al lado de los otoños permanentes. Pero como los contrastes son tan evidentes, generalmente miramos para otro lado o construimos muros (visibles o no) que fortalecen los aislamientos. Y es muy raro que nos demos cuenta que, al fin y al cabo, ambos compartimos el mismo suelo y tenemos raíces muy cercanas.

sábado, 19 de marzo de 2011

Invitación a Muestra Foto + Grafía (Paseo del Buen Pastor)


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¡MUCHAS GRACIAS A TODOS LOS QUE HICIERON REALIDAD ESTE BLOG!

¡SIN USTEDES NO HUBIERA SIDO POSIBLE ESTA MUESTRA!

lunes, 7 de marzo de 2011

Como una perla


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Únicas.

Bellas.

Llamativas.

Brillantes.

Interesantes.

Enigmáticas.

Suaves.

Nunca desapercibidas.

Con un tesoro en su interior.

Con mucho para descubrir.

Siempre iguales.

Siempre diferentes.

Con magia.

Con la capacidad de renovar.

De alegrar.

De hacer caer una lágrima.

De ver la vida con otros ojos.

Aliadas a la Naturaleza.

Siempre vivas.

Dan vida.

Fortalecen la vida.

Fuertes.

Honran la vida.

Casi indestructibles.

Necesitan de otro.

Son necesarias para el otro.

La intrascendencia es su peor enemigo.

Sufren radiantes.

Irradian belleza al sufrimiento.

 

…como una perla… así es la Mujer.

sábado, 26 de febrero de 2011

Por más que…


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Por más que su brillo no caduque ni se deteriore.

Por más que siga cumpliendo su función a la perfección.

Por más que siga brillando con luz propia.

Por más que siga dando luz para que otros brillen.

Por más que marque el ritmo del día, y del resto.

Por más que renazca incansablemente en cada nuevo amanecer.

Por más que sea siempre el mismo.

Por más que a veces pase desapercibido.

Por más que a veces sea el protagonista exclusivo.

Por más que de él dependa todo el resto que lo rodea.

Por más que de vida.

Por más que lo negro lo transforme en luz.

Por más que ayude a crecer.

Por más que se imponga.

Por más que sea el rey del universo.

Por más que…

…hasta los más iluminados necesitan alguna vez un sostén.

jueves, 10 de febrero de 2011

El techo de los sueños


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El recorrido no es simple. La complejidad se hace mayor a medida que vamos subiendo. Los sueños, el esfuerzo y la perseverancia buscan flaquear… las tres al mismo tiempo. Sin embargo, convencidos, seguimos. Buscamos la trascendencia, no la gloria efímera ni la fama fugaz. El objetivo final merece semejante hazaña, esa que nos mantiene vivos. Pero, mientras tanto, también nos humaniza el camino mismo, cada escalón, cada barrera, cada retroceso, cada avance, cada paso… Y cuando por fin llegamos a nuestro techo, confirmando la materialidad de los deseos profundos, ahí es cuando suelen aparecer aquellos momentos que nos deslumbran. Y nos sentamos en el tejado a admirarlos… y el techo deja de serlo, y pasa a ser nuestro suelo.

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